Fraude de clics
Clics hechos a propósito para agotar un presupuesto o distorsionar un informe; se distingue del tráfico de bots corriente por la intención, no por la técnica.
Actualizado el 14 de agosto de 2026
El fraude de clics consiste en pulsar un enlace a propósito para provocar un resultado que el clic nunca debió provocar: agotar un presupuesto que paga por clic, inflar las cifras con las que se juzga un emplazamiento pagado o consumir una campaña hasta que deje de mostrarse. Lo que lo separa del tráfico de bots corriente es la intención, no el método. El mismo script que indexa una página sin causar daño puede apuntarse a un enlace pagado, y algunos clics fraudulentos los hacen personas a las que se paga por hacerlos, sin automatización ninguna.
La intención no se lee en una sola petición, así que la detección trabaja sobre patrones en muchas: clics repetidos en un enlace desde una misma dirección en un minuto, ráfagas desde rangos de centros de datos que ningún móvil ni conexión doméstica usa, cabeceras que un navegador real siempre envía y esta petición no, tráfico que genera clics pero nunca una conversión. Guardar esas señales como una puntuación con sus motivos resulta más útil que un veredicto, porque la puntuación explica qué se vio mientras las reglas que escribes deciden qué ocurre.