Propagación de DNS
El desfase entre cambiar un registro DNS y que todo el mundo lo vea, causado por la caducidad de las respuestas cacheadas y no por ninguna distribución.
Actualizado el 14 de agosto de 2026
La propagación de DNS es el retraso entre guardar un registro y que todos los visitantes vean el valor nuevo. El nombre engaña, porque no se propaga nada. Tus servidores de nombres autoritativos llevan el valor nuevo en el instante en que lo guardas; el retraso vive entero en las cachés que hay entre ellos y tu visitante. Cada resolutor que preguntó antes conserva su respuesta hasta que se agota la vida de esa respuesta, y solo entonces vuelve a preguntar.
Vale la pena interiorizar la consecuencia: la espera la gobierna la vida anterior del registro, no la nueva. Bajar el TTL de un registro y cambiarlo en la misma sesión no hace nada por las cachés que ya tienen la copia vieja, que la guardan durante la duración antigua. Planifica el movimiento en dos pasos: baja el valor, deja pasar la vida anterior y luego haz el cambio.
Esto explica también el síntoma más raro al conectar un dominio corto: le funciona a un compañero y a ti no. Tu resolutor o tu navegador siguen guardando la respuesta anterior. Consulta directamente a los servidores autoritativos, o prueba en una ventana privada nueva, antes de dar por fallida la configuración.